El “pase vertical” o “pase profundo del primer pase en las transiciones, es según la mayoría de los entrenadores, lo ideal para iniciar un ataque desde la transición ofensiva. Con la ayuda de una acción inteligente, se juega con una línea por delante para superar toda la acumulación y presión rival, permitiendo que el receptor del pase pueda tener la capacidad de espacio y tiempo para decidir qué hacer en la siguiente situación.

La superposición de líneas de acuerdo con el principio del primer pase en las transiciones ofensivas

Los sistemas de juego modernos y fluidos se caracterizan por su variabilidad y capacidad de cambio situacional o posicional. Los esquemas varían su dibujo básico en las distintas fases del juego. Pero no solo las fases del juego, sino también los espacios pueden provocar ciertos cambios dentro de una formación: la mayoría de los equipos eligen una formación significativamente más “compacta” si el balón que con él. Esto tiene que ver con el llamado “escalonamiento en profundidad”, que se supone que facilita el pase de la pelota mientras se está en posesión.

La importancia del primer pase en las transiciones ofensivas cuando el equipo contrario está en plena retirada, hace que el equipo que ha recuperado el balón pueda eliminar a varios rivales en una misma acción, de modo que puedan surgir brechas que finalmente permitan el pase decisivo en zonas más cercanas a la portería rival. Es importante que los atacantes se mantengan pacientemente en la línea “más baja” y fijen a sus oponentes allí para mantener abiertos los espacios entre las líneas.

Entrenando el primer pase en las transiciones ofensivas

El entrenamiento táctico grupal para las transiciones de ataque con patrones de pases verticales o profundos, requiere como es lógico la implementación de un entrenamiento sobre su comportamiento táctico. La atención debe centrarse en el pase vertical o directo y tener en cuenta también los movimientos y ‘contra movimientos’ de tus jugadores. Esto incluye, por ejemplo, alejarse del pasador, salir de la sombra de cobertura o abrir ciertas vías nuevas de ataque.

primer pase en las transiciones ofensivas

Ejemplo de ejercicio para entrenar el primer pase en las transiciones

El ejercicio de entrenamiento se realiza en un ancho de unos 16 x 20 metros (ver la imagen de arriba). Divide 2 equipos de 6 y añade a 4 jugadores neutrales. Coloca a los neutrales en las diagonales.

Explicación

Los poseedores de la pelota juegan con los neutrales con la finalidad de anotar en la portería contraria. Estos jugadores comodines sólo podrán jugar a un toque, y nunca entre ellos. El área de penalti sólo puede ser ocupada con un pase en profundidad. Si el equipo contrario roba, deberá buscar el pase vertical para realizar el contraataque, usando también a los jugadores comodines. El equipo que ha perdido el balón, podrá decidir si realizar presión tras pérdida, o replegarse hacia su propio espacio por delante del área de penalti. Cada gol del equipo que ha recuperado el balón contará como 2; el del equipo que marque en una acción de fase ofensiva normal, 1.

Puntos para tener en cuenta

  • El equipo recuperador de balón, debe ofrecer mediante movimientos en diagonal, situaciones de amplitud y profundidad para ese primer pase en las transiciones ofensivas.
  • Reduce o aumenta el número de toques permitidos si crees que el juego no se está dando como crees que debería ser (demasiada rapidez o falta de acierto, lentitud en los movimientos de desmarque, etc.).
  • Deberías hacer mucho hincapié en tus delanteros y sus movimientos. Corrígelos sin miedo.
  • Puedes limitar el número de pase por ataque o transición. Si lo haces en ataque, permitirás que los jugadores se precipiten y así se creen más situaciones de transición. También fomentarás la capacidad de movilidad posicional en el contraataque si hay límite de pases. Modifica esto dependiendo de la evolución de la tarea y la respuesta de tus jugadores.

 

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